Sólidos (2019)

En el proyecto Sólidos, la geometría es un recurso plástico que permite trabajar un espacio sensorial. Los planos dan forma a un espacio intangible donde el material, presente en toda su simpleza, cobra protagonismo en la confrontación con el espectador.

Cada vez, los lenguajes plásticos se simplifican más. La materialidad y la forma son llevados a lo elemental. Cada vez hay menos que decir, porque quizás, la palabra no tiene cabida en la experiencia sensorial entre el objeto y el espectador; la palabra simplemente se constituye como otro idioma, fonético y simbólico, que meramente es capaz de interpretar aquello que pertenece al lenguaje escultórico; a un campo se experiencias que se generan entre el choque del espectador con una imagen, es decir, un objeto que contiene su especificidad en cuanto a forma, materia y presencia.

En esta definición, el objeto cobra protagonismo por lo que es, por sus capacidades sensoriales, por su forma, su materialidad, por la luz, por su manera de ocupar el espacio, por aquellas especificidades que le son propias y que, sin una razón lógica aparente, lo transforman en un objeto con suficiente interés para que el espectador se detenga a contemplarlo.

 

 

Torsión del espacio (blanco I, II, III, IV, V), 2019, hierro, 60 x 30 cm.

 

 

Torsión del espacio (cromo mate), 2019, cromo, 60 x 30 cm.

 

Torsión del espacio (cromo), 2019, cromo, 60 x 30 cm.

 

Constelación de icosaedros, 2018, hierro, medidas variables. Colección privada.

 

Despliegue de sólidos III, latón y acero inoxidable, 66 x 145 x 18 cm.

 

Despliegue de sólidos, 2018, hierro y latón, 67 x 38 x 8 cm. Colección privada.

 

Geometrías inconclusas II, 2018, hierro, 70 x 170 x 40 cm.